Todos los días te levantas y trabajas duro por tu negocio, pones todo tu enfoque y dedicación para cumplir con las tareas diarias que son las que te llevan, paso a paso a la meta. Pero no siempre resulta como lo planificamos. ¿Qué pasa cuándo no logras cumplir y el caos se apodera de tu mente? ¿Cómo afrontas la frustración y el estrés cuándo las cosas no salen como lo planeamos? Sientes la soledad de la emprendedora y todo parece cuesta arriba
No todo es miel sobre hojuelas en el largo camino del emprendimiento. Todas hemos tenido días oscuros, días en los que queremos tirar la toalla y decir: ¡ya! ¡no puedo más! Pero nuestra pasión es mucho más fuerte y hacemos lo necesario para mantenernos en el camino porque estamos seguras que, al final, la recompensa vale la pena. Pero mientras ¿cómo podemos manejar la ansiedad y el estrés en el emprendimiento cuándo los obstáculos nos sobrepasan?
Aunque no soy un experta y no pretendo sustituir a los profesionales en la materia, quiero compartir contigo las estrategias que aplico en los momentos oscuros, esas pequeñas acciones que me ayudan a encontrar el equilibrio y manejar la ansiedad y el estrés del emprendimiento.
La soledad de la emprendedora
“Procura no grabar videos de abajo hacia arriba y ya es hora que compres un aro de luz y un soporte”, me dijo mi hermana cuando le mostré el último reels que había grabado para instagram y su comentario me hirió. No porque sea extremadamente sensible y no soporte una crítica o porque haya creído que su intención era molestarme. Fue simplemente la gota que derramó el vaso, que últimamente se ha estado llenando de un sin fin de contratiempos, de pendientes que no terminan de resolverse y de situaciones personales que aunque no queramos, siempre influyen en nuestro desempeño. En resumen, nada ha salido cómo lo he planificado.
Este año, en lo personal, ha sido duro. Mi negocio, que venía creciendo a buen ritmo, se vio afectado con la muerte de mi hermano y este doloroso acontecimiento alteró el desempeño de mi trabajo. Aún así he continuado haciendo lo necesario para seguir con lo planeado como lo era el lanzamiento de mi academia Pinterest, la primera en español.
¿Y por qué te cuento todo esto? Porque quiero que me conozcas en los buenos y no tan buenos momentos y porque estoy segura que también has sentido lo que yo llamo la soledad del emprendedor. Es un sentimiento que experimentamos en ocasiones donde no logramos que los colaboradores trabajen al ritmo o de la forma que queremos, o en aquellos momentos en que nuestra familia no entiende lo que hacemos y aunque no queramos, nos produce un fuerte sentimiento de frustración y estrés.
¿Tú también lo has experimentado?
El sentimiento de soledad y frustración puede sobrepasarnos. El estrés en el emprendimiento es de los más fuertes adversarios que enfrentamos día a día y se convierten en una de las principales razones por las que abandonamos nuestros sueños.
Pero no te desanimes, tenemos maneras de enfrentar y superar estas situaciones que ni deseamos ni buscamos pero que se presentan sin invitación en el camino de la emprendedora. Te comparto 5 consejos que me doy a mi misma en mis momentos de caos para retomar el rumbo.
5 consejos manejar la soledad de la emprendedora y salir del estancamiento
Sé flexible
La única constante es el cambio. Entre más rápido internalices esta premisa, más dolores de cabeza evitarás. Lo sé, lo sé. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero es posible y necesario. Recuerda que lo único que controlas es lo que está dentro de tu radio de acción, es decir, lo que tú misma puedes hacer. ¿Qué quiero decir con esto? Disminuye la resistencia al cambio y procura ser adaptable.
No quiere decir que vas a dejar a la buena tus proyectos, pero si debes estar dispuesta a recalcular y adaptar nuevas estrategias si es necesario. Te ahorrarás muchos malos ratos si evitas aferrarte a una sola estrategia, sobre todo si dependes de terceros para lograr algún objetivo. No tengas miedo a cambiar de asesores o modificar tu planificación. Lo más importante es lograr el objetivo y tu tranquilidad.
Organiza tus prioridades
Entre mayor es el caos, más necesaria es la organización. ¿A qué me refiero con organizar prioridades? Debes tener identificadas aquellas tareas que son urgentes, las importantes y las secundarias.
En momentos de caos y estrés no tenemos una visión clara de la dimensión de la situación, sentimos que todo nos sobrepasa, por eso es importante que te detengas por un momento y con honestidad reorganices tu planificación. Determina aquellas tareas que son urgentes, esas que no puedes ni postergar ni delegar, las importantes que deben hacerse porque repercuten en el logro de tus objetivos, pero son más a largo plazo y las secundarias, aquellas que simplemente quieres hacer pero no son importantes para alcanzar tus objetivos.
Pasa con mucha frecuencia que, cuando experimentamos esos momentos de frustración y estrés en el emprendimiento, queremos resolverlo todo de una vez, pero tu y yo sabemos que aunque nos convirtamos en pulpo no daremos a basto, por ello hacer una clasificación asertiva de las tareas pendientes te ayudará a organizar tu día. Y antes de darte cuenta habrás resuelto todos tus pendientes.
Apóyate en los más cercanos
Lo maravilloso del emprendimiento, es que estamos rodeados de personas valiosas y generosas que están prestas a darnos la mano cuando estamos a punto de hundirnos, como Jack en las frías aguas de la desesperación. Las redes sociales nos han dado la oportunidad de hacer comunidad y encontrarnos con personas que están dispuestas a ayudarnos.
No tengas miedo a pedir ayuda. No eres perfecta y pretender serlo es una tarea desgastante e inutil. Tampoco se trata de ir contando tus penas como si fueras la protagonista de un melodrama barato, pero sí es importante que expreses tus preocupaciones porque, como siempre digo, nunca sabrás quien tiene la solución que buscas.
Identifica lo que necesitas, quién puede prestarte ayuda y comunica tus necesidades de manera clara. Siempre habrá alguien que tal vez no te resolverá el problema, pero podría recomendarte a alguien que sí. Apóyate en otras emprendedoras, todas hemos pasado por momento de estrés y frustración en nuestros emprendimientos y sabemos lo que se siente.
Baja tus expectativas
Siempre me repito: mejor hecho que perfecto, Y no es mediocridad. Tiene más relación con accionar y evitar paralizarnos y hasta abandonar nuestros proyectos. Ninguna quiere hacer un mal trabajo, al contrario, deseamos concretar proyectos de calidad que aporten valor, sean útiles y memorables. Para cumplir con estos estándares nos preparamos, buscamos asesoría de expertos e invertimos tiempo y dinero, porque buscamos resultados extraordinarios.
Pero en esos momentos de caos, donde nada sale según lo planificado ¿qué hago?
Aunque no suene muy bonito, baja las expectativas, sobre todo si se trata de un proyecto que no puedes postergar. Recuerda lo que te dije antes: mejor hecho que perfecto. Ya podrás, en la medida de lo posible, ir haciendo los ajustes necesarios para alcanzar el nivel que buscas. Recalcular no es una mala decisión. Mantén el enfoque en tus objetivos, ajusta de ser necesario y retoma más adelante tu estrategia inicial.
Toma una pausa para cuidar de ti
En lo personal, este es un punto de dolor para mí porque es de los que más me cuesta aplicar. Despegarme de mi trabajo me resulta muy difícil, sobre todo si estoy trabajando en un proyecto en específico que requiere toda mi atención. Tengo la necesidad impulsiva de estar siempre inmersa en las tareas que se necesitan terminar, buscando información y aprendiendo todo lo que pueda. Sí, lo sé, soy un poco obsesiva. ¿Y tú?
Deberíamos, antes de que se nos presente una https://adaramirez.com/wp-content/uploads/2024/07/Bianca-images-10.jpgis, tener un espacio para nuestro autocuidado, sobre todo porque como emprendedoras, el éxito de nuestro negocio recae en nosotras mismas y si no nos cuidamos, ¿cómo podremos lograrlo?
El autocuidado debe formar parte de nuestro día a día. El físico y el mental. Pero no le damos la suficiente importancia, cuidamos más nuestro negocio que a nosotras mismas. Pasamos horas frente a la computadora mientras nuestro cuerpo aguanta estoicamente. O no tenemos un hobby, porque sentimos culpa al hacer alguna actividad que solo nos genera placer, porque creemos que estamos invirtiendo mal nuestro tiempo.
Quiérete tanto como amas tu emprendimiento. Muévete regularmente. No hay excusas, hoy en día las opciones son muchas,en internet hay un sin fin de ejercicios para hacer en casa, tanto que esta es una de las tendencias más fuertes en Pinterest desde que empezó la pandemia. Mira una película, sal a caminar o medita. Lo importante es hacer algo que sea exclusivo para tu bienestar. Y hazlo sin remordimientos.
La ansiedad, la frustración y el estrés en el emprendimiento como en la vida existen y, aunque pareciera que estamos indefensas frente a estos monstruos, la verdad es que hacen parte del trayecto que debemos transitar para lograr el éxito. Son esas curvas o subidas que hacen el camino más interesante. Y terminan convirtiéndose en una satisfacción cuando las superas.
Siempre habrán momentos difíciles pero no tengas miedo, solo haz frente a las situaciones de una en una y disfruta del proceso. Recuerda que no estás sola somos muchas las mujeres valientes como tú y como yo, que aunque con miedo están día a día luchando por hacer sus sueños realidad. Cuenta conmigo.
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